diumenge, 15 de juny de 2008

¿No sería un buen momento para aumentar los impuestos sobre el petróleo?

¿Por qué los impuestos especiales sobre la gasolina, el tabaco, los automóbiles...?


En economía, una externalidad es un impacto, positivo o negativo, de una transacción económica sobre una tercera persona. Por ejemplo:

  • Externalidad positiva: Si un vecino planta un pequeño jardín en la entrada de su casa, los otros vecinos se verán beneficiados, ya que mejorará la estética del lugar, e incluso el valor de sus propiedades puede aumentar.
  • Externalidad negativa. Si el mismo vecino en cambio decide poner un almacén de chatarra y basuras en la entrada, los otros vecinos se verán claramente perjudicados.
Hay varias formas posibles de tratar con las externalidades, entre ellas:
  • Prohibiciones y obligaciones. El ayuntamiento puede decidir que no es legal instalar almacenes de chatarra y basuras en la entrada de las casas.
  • Compensaciones entre particulares. El vecino que instala un almacén de chatarra puede compensar a sus vecinos con un tanto por las molestias causadas.
  • Impuestos y subvenciones. El ayuntamiento puede dar una subvención para la instalacion de jardines en la entrada de las casas.
Muchas externalidades negativas se graban en la práctica con impuestos:
  • La gasolina contamina, y además aumenta la dependencia de la economía sobre los paises productores de petróleo. De aquí el impuesto especial de la gasolina.
  • El tabaco perjudica la salud de los no fumadores, y además aumenta los gastos en sanidad pública. De aquí los impuestos especiales del tabaco.
  • Los coches contaminan, y además obligan a construir carreteras e infraestructuras para que puedan circular. De aquí el impuesto especial.
Teniendo en cuenta que
  • el cambio climático es ya una realidad, y por tanto el consumo de petróleo es cada vez más nocivo,
  • los precios del petróleo no dejan de subir (excepto por fluctuaciones especulativas, no es previsible que bajen a largo plazo dado que nos acercamos al peak oil) y por tanto cada vez la economía se ve más perjudicada por la dependencia externa de los países productores,
¿no sería un buen momento para aumentar los impuestos del petróleo, asumir la crisis inevitable, y favorecer la reestructuración del la economía?

(Crisis, del latín crisis, a su vez del griego κρίσις, es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución.)

1 comentari:

Jackyuss ha dit...

¿Impuestos sobre el petróleo? ¿Sobre la gasolina o sobre todos los derivados? ¿Quién pagaría esos impuestos?

Me has dejao lelo con este post :)